sábado, 18 de agosto de 2012

Besos y Abrazos...

No quitan pedazos... decía mi bisabuela. Salí a bailar, con la premeditada premisa - conversada con un amigo- de que no iba a por el Príncipe Azul, sino con mucho a por un sapo de una noche. A falta de uno llegaron dos.
Cuenta la leyenda que una vez cuando estaba recientemente terminada con ciclista, un tipo en sus últimos días de soltero quiso engrupirme en una fiesta y llevarme a sus dormitorios, adonde jamás llegué y a quién ni siquiera besé. Eran otros días, de sopas tibias e inviernos sosos sureños.
Hoy fui a bailar, en búsqueda de algún sapo que besar... y me encontré dos como venía contando, o mejor dicho, ellos me encontraron a mi. A uno que se le notaba la maldá en la mirada, y lo largo de las manos, me lo presentó el tipo que bailaba con mi hermana, y por medio de éste me enteré de una historieta de que venían a celebrar un cambio de trabajo. Del que me estaba engrupiendo (a mi y dos chicas más, en abierta competencia -HORROR! lo dije y qué) algo me recordó la leyenda pero lo dejé pasar.
De hecho el segundo melindroso me ubicó cuando este esperpento se fue a engrupir a la otra chica cotizada, una bajita morena, re simpática, chévere la verdad.
28 años, flaco, bello, tonificado, y tocayo, quería no sólo besarme y apretujarme en el Club, sino acompañarme a casa, y pernoctar conmigo... como si yo fuera a recaer. Ay Señor, ¡las cosas que mis oídos tienen que volver a oír!
El primero no, simplemente quería tirar en la camioneta. Jajajajajaj, descarado!, una cosa es que me deje besar por acá por allá, abrazar, bailar, otra muy distinta es meterme con un recién conocido en un auto y en Santiago.
Bueno, la aventura al menos fue sabrosa, y divertida, me reí demasiado, y cuando llegué a casa, mi hermana me contó que le andaban celebrando la despedida de soltero al tipo 1, lo que me hizo darme cuenta de que en mi inconsciente  lo sabía, sabía que era una repetición de aquella sopa tibia sureña.

1 comentario:

Dos corazones :) dijo...

Soy una adicta a tus confesiones! Más encima te pasan cosas entretenidas o anecdóticas como la de esta historia.
Mi tarea está muuuy atrasada, pero está en el horno ;)