lunes, 13 de noviembre de 2017

Puerto Amado, Puerto Principal

Este sábado y domingo he cumplido con los dos objetivos semanales: caminar dos horas a la semana, y dar una hora de mi semana para ayudar a alguien que lo necesite.
El sábado fui a acompañar a los jóvenes de la ONG Calles, que fueron a entregar cenas a calle Valparaíso. Debemos haber caminado una hora y media, los restantes 30 minutos para cumplir el deseo semanal los realicé en Valparaíso ayer por la tarde luego de asistir a dos reuniones de Puerto Ideas. Caminamos por las calles de Valpo y subimos un cerro en ascensor, almorzamos en un hotel precioso y luego nos lanzamos en resbalin, para bajar el cerro vía escalera.
Mi hermana y su pololo fueron compañeros cómplices a la hora de esperarme que firmaran un libro que compré a Edmundo Paz Soldán, tras su charla con Mike Wilson.
Me gustó la disposición de los autores a hablar de sus procesos creativos y de cómo perciben ellos que han terminado una obra o no.
En los libros a ser publicados avanzo, ya he separado el material, y en un rato trabajaré en ello otra vez´. En buena hora!
Busstopsinger

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Wishfullthinking list 2

Estoy pensando en realizar una segunda lista de deseos parecida a la que realicé en 2012 (harto tiempo atrás ya) y que documenté en este blog. Aun no he decidido los marcadores de mi bucket list, pero acá va un amague:

1. Terminar al menos uno de mis proyectos literarios antes de cumplir 40.
2. Comprar mis libros anteriores para tener copias físicas que regalar.
3. Volar durante mis vacaciones de verano.
4. Aprender una receta de cocina desde cero, de las complicadas ya sea en un curso o con un tutorial.
5. Caminar solo por caminar 2 horas a la semana para empezar.
6. Ir al cine sola o acompañada antes de fin de año y hacer una crítica de película en este blog.
7. Terminar el libro de Mindfulness que le prometí a mi madre que leería de cabo a rabo.
8. Alojar en un hotel sola antes de cumplir 40.
9. Regalar una hora de mi semana a alguien que lo necesite y contar como me afecta esa experiencia.
10. Ir al casino a tratar de entender porque sueño reiteradas veces con que voy al casino.
11. Juntarme con alguien agradable a mejorar el mundo aunque sea con el sonido de nuestra risa.
12. Salir a bailar arreglada como corresponde.
13. Intentar surfear antes de cumplir 41.

Ya.
Estos son los deseos de mi lista, si tu me lees hoy ayudame a cumplirlos...
Cariños!
Bus stop singer.


martes, 31 de octubre de 2017

Feliz día Brujas.

Cada par de semanas estoy asistiendo a un meetup de conversación en Castellano e Inglés, esta semana será la segunda vez que asisto, y estoy encantada con la posibilidad de conocer personas nuevas. Un par de semanas atrás tocaba en Valparaíso, y al presentarme les hablé de mi libro, tan largamente postergado, y les gustó. :)
Claro no tenía idea que mi computador pequeño en casa tenía extraviado el cargador, así que no he podido avanzar directamente en ello, pero ya veré como lo resuelvo. Tengo que darle a mi lado creativo un espacio otra vez, permitir que eso aflore y se establezca como parte de mi vida, porque no puede ser simplemente una ronda en mi cabeza, y en mis conversaciones sin un fundamento en la realidad.
Hoy en el trabajo despediremos a una ayudante profesional que estuvo con nosotros en el proyecto por un mes. Le ofrecieron un empleo en otra parte y lo aceptó. Así que pronto comenzaremos con un nuevo ayudante, quedando solo tres mujeres en el proyecto.
Que ganas de salir a bailar disfrazada hoy... es lo mínimo en noche de brujas! jejejejej
Saludos!
A.

martes, 17 de octubre de 2017

Por nosotros.

En este post quiero contar cómo cambian las cosas en siete años, en siete años en que claramente he tomado decisiones diferentes, y he dado oportunidades que creí no daría a personas que creí no valían la pena.
J. ha vuelto a invitarme este fin de semana pasado a pasar la noche con él. Creo que al menos una vez al año lo hace, no todos los años lo acepto, sin embargo, cada vez que acepto quedo con la sensación de que no cometo ningún error, sino que el error es que no se repita más seguido.
Me explico. Dos o tres años después de que se casó su relación se fue a pique -tal como predije alguna vez- y en 2015, nos reencontramos, en papeles invertidos, yo quería ser mero objeto y el quería acción y pasión. Bueno, quizá eso amerite una explicación un poco más larga... que no da para un blog por ahora.
El tema es que tenemos mucha química sensual. Disfruto mucho estando con él. Y entiendo perfectamente que no tenemos ninguna proyección, sin embargo quisiera que sí. Porque quiéralo o no, tengo esa cuestión de las mujeres tan metida a fuego en el alma de que arreglaremos las pifias de los hombres, que los enamoraremos, que les daremos la comida que no se comen, que seremos sus musas del cariño, y no. En este caso al menos, no habrá nada de eso. Una pena, pero es cierto.
Es curioso, de todas maneras como ahora al menos si nos respetamos. El no osa decirme que no soy su amiga, reconoce que tenemos cierto grado de historia común, hablamos de cosas que a ambos nos atañen y nos reímos, y gozamos como adultos, de una fantasía común. La fantasía más peligrosa que he enfrentado a lo largo de mi vida adulta, esa que cuenta que uno puede prestar la vida solo por un rato a otra persona, para luego caminar indemne.
Querido, nunca sabrás cuántas veces te rechacé solo para no sentir lo que a ratos siento ahora, que quisiera ser quien te alimenta, que quisiera ser tu musa del cariño, que quisiera estar en tu ideario aunque eso implicase hacer el ejercicio que tanto desprecio.
Salud:  ¡por nosotros!

https://animodeanonimato.blogspot.com/2009/03/respetar-para-ser-respetado.html

martes, 26 de septiembre de 2017

Primer Lunes de Primavera

Me gusta la música, ahora mientras oigo un tema por primera vez, con un ritmo alucinante, pienso en que falta una semana para el cumpleaños de mi sobrino, y que esta semana es fin de mes.
Afuera hay un sol tibio, y mi compañero de escritorio está entrevistando a los jóvenes que asumirán el rol de ayudantes profesionales del proyecto.
Ha pasado un día y el título de la entrada se me ha escapado, pero continúo el relato. Ayer me llegó una oferta de un arriendo en el viejo barrio de Recreo. Y lo pienso y no me convenzo, sin embargo sé que en algún momento tengo que despegar y venirme a Viña o Valparaíso. Por tantas razones, y tan poco relevantes. Para dormir un poco más sin temor a llegar tarde, para cumplir mi promesa de independencia, y para poder gozar más de los tiempos libres.
Todo el panorama cambia cuando te enfrentas a decisiones que parecen triviales sin serlo.
Extraño a Ale, a Marcela, a Myriam. Mis grandes imponderables de Concepción.
La vida acá aun transcurre con poca trascendencia, y a veces no tengo más que a mi madre para contrastar las decisiones más básicas. A producir, me concentraré en alguna tarea de escritorio, y te contaré cómo me va más adelante.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Días previos a primavera

20 de septiembre, van dos meses ya en el trabajo, poco menos.
Y me acostumbro, día a día.
El fin de semana largo tuvo de todo. Vino tía B. con papá, y el sábado los M-L, vinieron a almorzar. Luego de una sobremesa cargada a la batalla campal, fuimos a pasear a Maitencillo. Donde caminé a pies descalzos por la arena. Presenciamos la decadencia de un grupo de jóvenes ebrios que zamarreaban a un amigo que osó subir a un entarimado enclenque.
El domingo fuimos a comprar algunas cosas al pueblo, y luego almorzamos. Y con papá a eso de las seis viajamos a Santiago a dejar a tía B. que no venia preparada para más que dos días de paseo.
Llegamos a las once y media de vuelta, conversamos hasta tarde.
El lunes dieciocho almorzamos con los García Gaete. Que modo de correr la generosidad en esa familia. Comimos de ma sia do y todo muy rico.
Llevamos de mis postre de maracuyá y mote con huesillos.
Dormí toda la tarde, entre el viaje del domingo y un colemono me dejaron z.
Por último el martes de sobras de asado, y finalización del feriado también estuvo bueno. Lo único triste ir a dejar a mi hermana, y ver a mi sobrino con unas lágrimas atascadas en sus ojitos, fue lo único triste de la jornada.
Hoy en la mañana me desperté al tercer ring del teléfono.
La alarma no se hizo esperar y puntualisima sonó a las seis.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Primer Aguinaldo en diez años

Hoy me llegó una noticia loca, acerca de la bonificación de septiembre, primera que recibiré desde que trabajé en el call center en 2007.
Es una alegría porque me estaba tomando demasiado relajadamente el sueldo, y se iba a empezar a notar...
El fin de semana estuve en Santiago, viaje en un auto compartido el viernes, muy grata experiencia, y luego me alojé donde Maca. El sábado en la mañana me junté temprano con Ceci. La vi bien, sólida, estable, me encantó sentir que está desentendida de los rollos.
Me fui luego a comprar lanas al centro, y de ahi  a estación Cementerios, donde me junté con C.G. mi primo lejano, encontrado por las virtudes de la internet. Me cocino un arroz basmatí aromatizado con un guiso tai de pollo.... maravilloso, conversamos de lo humano y lo divino por horas. Fue una experiencia muy iluminada. Mucho muy, yo esperaba una cosa, y salí con un regalo de sabiduría inesperada.
Esa tarde cuando llegué a casa de mi hermana de vuelta, Luca vio las lanas que compré y se interesó porque le teja un chaleco. Comimos Tequeños y el domingo temprano tomé bus a Valparaíso. El viaje estuvo acontecido con un compañero de viaje inesperado, que me alteró un poco.
Un hombre sesentón, que participó en el movimiento socialista de los setenta y ochenta, y que cumplió cuatro años de cárcel en esos años. Que quería mi número y al que le negué tajantemente una labor de lana que tejí mientras lo oía contarme historias de sus cuatro hijas, y de sus mujeres, y de su vida.
Me ofrecía un hijo. 
Qué dolor que los hombres no entiendan que eso no es un tema para una persona como yo, que mi teléfono es mio, para dar el número a quien yo escoja y no a quien insista simplemente. 
Justo se pinchó la rueda del bus, y nos cambiaron a otra máquina, entonces me senté sin él, y al bajar del bus me perseguía (leyó mi nombre en mi carnet cuando compre unos cuchuflis) y me siguió hasta que le dije adiós a la cara. Yo iba corriendo a almorzar con mi abuela, que se celebraba sus ochenta en el Club de oficiales, entonces tampoco quería llegar tarde. Me dejé rara la situación.
El almuerzo estuvo rico, compartimos varios primos, con mis abuelos así que mi abuela estaba contenta. Le regalé una novela de una india, que encontré para ella en la Feria Chilena del Libro.
Ahora estoy leyendo Misión Olvido, de María Dueñas y se la mostré a mi abu, pero no captó que la había pedido en la biblioteca. Le entusiasmaba leerla, a ver si se la consigo para Navidad.
Desde el Club nos fuimos un rato al departamento de mi abuela, comimos un trozo de torta y un agua de hierbas, jugamos tren mexicano y nos reímos con mi tía y prima.
Pasé a dejar a mi hermana a su casa, acompañando a papá, y me enteré de que hoy compró su primer automóvil, y luego invité a un chocolate caliente a papá, que tenía una pena por lo de su familia extensa.
Pasamos luego a buscar a mamá y volvimos a eso de las nueve al pueblo, a descansar, para comenzar a rendir esta semana previa a las celebraciones del dieciocho.
Cariños a quien lea esto,
BSS