viernes, 13 de julio de 2012

Viene fin de semana largo

Como anuncié un par de días atrás, vienen mi mamá y mi sobrino a vernos a Santiago.
Después de leer a Rothfuss (y fliparme por Kvothe), compré un libro recién estrenado, llamado La librería de las nuevas oportunidades, de Anjali Banerjee, una autora india, radicada en Estados Unidos. Entretenido, predecible en momentos relevantes, pero encantador. Luego, después de leerlo rápidamente, vuelta a buscar un nuevo distractor... y terminé con Legado de amor, de T.J. Bennet, una romántica roja colorada de caliente, muy entretenida, atrapante.
Me he anestesiado de influencias como Facebook. Últimamente, me paso a comer algo antes de llegar a casa, y luego llego, me acuesto (léase me pongo pijama y me meto a la cama) y leo, leo, leo y leo...
Y aunque lo miro por un rato, pareciera que estoy agotada de saber del resto todos los días. Es como si de pronto, tuviera unas inmensas ganas de pertenecerme sólo a mi misma. De estar a solas. Incluso he postergado mis diarios. Y las conversaciones con amigas. Todavía disfruto con esas cosas, tampoco se trata de adoptar una postura talibana al respecto, pero por alguna razón, me encanta cada minuto que paso a solas en un café, sin más que la discreta atención del o la mesera de turno, y de una taza de café, y eventualmente de mi cuaderno de notas pequeño de osos, ése que llevo en la cartera.
Te copio una reflexión hecha desde el Liguria el mes pasado:
-22.06.2012
Vine al Liguria por una experiencia orgiástica a solas: un chacarero, jugo de manzanas, y postre. Eso, más maní y el nuevo libro que leo: "El nombre del viento". -
Se trata un poco de eso... Experiencia a solas. Unos días atrás vi un artículo sobre los ángeles de la guarda. Y creo en ellos, no se trata de que no lo haga, pero algunas posturas las encuentro medio cabezalocas... El tema es que en la descripción del ángel que protege a los que nacieron el mismo día que yo, y otros cuatro o seis días del año específicos, decía que mal influeciados, quienes nacíamos en el día de ése ángel en particular, nos ligábamos enfermizamente a nuestros padre o madre. Y a veces siento que dependo mucho de mamá. Estando cerca tenemos momentos buenos y malos, como todas las familias, pero estando lejos, la llamo todos los días, le consulto sobre decisiones importantes, y considero sus bromas de mal gusto como una cuestión importante. Me molesta que cuestione si salgo o no con un hombre u otro, que sugiera que TENGO que llamar a alguien, o que DEBO hacer algo por tal o cual persona. Esto porque me cuesta desligarme de su opinión, tanto que generalmente termino accediendo a lo que me pide, aunque muchas veces, no esté de acuerdo con ella.
Estas escapadas a cafés, fuentes de soda, y otros lugares, son excusas para profundizar un diálogo expreso o silencioso conmigo misma, y la verdad creo que aunque siempre lo he cultivado un poco, ahora lo siento como algo más constante, y me gusta.
Creo que sin importar lo que crean de mi, no puedo amar a otro, ni entregarme si no me amo a mi misma. Mucho. Porque es parte de mi sanación. Es parte de mi bienestar emocional. Claro que puede ser egoísta, lo tengo más o menos asumido, pero es mejor ser egoísta y centrada en mi misma, que desvivirme tratando de amar mal a otros, de darles pedazos de mi que no tienen sentido sin un contexto que los apañe. No estoy descartando ser amiga, está en mi naturaleza serlo, fácilmente, dócilmente, como bailar en el supermercado mientras paseo por los pasillos, y tararear canciones inventadas camino a la micro por las mañanas. Sólo estoy reconociendo un proverbio que mi papá me repitió tanto, y tantas veces, "No dés tus perlas a los chanchos"... que no saben apreciarlas, creo que termina el proverbio. No estoy diciendo que las otras personas sean chanchos, solo que tienen que tomarse el tiempo de mostrar que valen más que un simple animal de corral (figurativamente hablando).
Creo que a veces el corazón pide lágrimas para purgar viejos dolores guardados, y a solas siento, que aunque igual posterga las lágrimas, al menos tampoco se muestra falsamente alegre, no pretende ser cosas que no es, simplemente se deja ser...
En mi próximo post publicaré una foto, y saldré del ánimo de anónimato, sin cambiar el nombre del blog.
Cariños,
ABCD

3 comentarios:

Dos corazones :) dijo...

Había escrito el mejor post de mi vida y se cerró la página.
En resumen, me gustó esta historia, porque en pocas palabras dice mucho.
Lo otro, parece que te voy a tener que reembolsar la plata de la lectura jajajaja. Qué manera de no dar en el clavo contigo.
Yo tengo mucho, muy olvidados mis proyectos literarios. Tal vez debiéramos hacer algo juntas. Sin grandes planes ni expectativas, sólo para ver qué es lo que sale.
A pesar de que decidas estar sin pareja, me gusta la seguridad que proyectan tus palabras. Eso es más que bueno, más que positivo. Te va a llevar a un buen lugar.
Cariños Andy:)

ABCD dijo...

Querida, lo que me leíste me dió fuerzas para decidir... porque lo que me pasaba si estaba claro, era mi yo externo (que ya no recuerdo cómo lo llamaba freud) el que me impedía tomar una decisión asertiva. Lo de trabajar algo escrito juntas me parece óptimo, siempre he pensado que es más fácil dar el salto de la mano de otr@. gracias por comentar, y cuenta con el tejido, ahora que acabé el libro y que espero el fin de mes, para encargarle una copia a la Marcia, tendré tiempo de concentrarme en las labores, Cariños!
ABCD

Dos corazones :) dijo...

Listo entonces. Démosle forma a nuestra colaboración.