miércoles, 24 de noviembre de 2010

Los rebotes de los deseos

Debo admitir, que aunque me gusta leer mucho acerca de la ley de la atraccion, el secreto, y todas aquellas maravillas de las que nos hablan los iluminados, creo en ellas a medias, y aunque estamos en mes de María, soy católica creo en Dios y sé orar y rezar, y sus diferencias, la fe es algo que tengo que trabajar.
Esta semana, si consideramos el inicio de semana como el domingo comenzó con una inesperada disculpa de parte de alguien a quien no veía ni sabía nada desde hace tres años. Nuestra interacción fue breve - estoy acortando la historia porque es más compleja-, similar a la que alguna vez entablé con otros personajes tóxicos, pero debo admitir que fue menos tóxico. Tuvimos un apasionado encuentro en esa ocasión -2007- y yo me enteré un tiempo más tarde que él era casado y que no me había contado eso.
El domingo iba camino a tomar un bus, y llegué al terminal de buses sin fijarme mucho en nadie, cuando me acerqué a la ventanilla me explicaron que los buses que yo quería tomar no salían desde allí pero que podría esperar a conversar con el chofer a ver si no podia subir alli mismo.
Me había percatado por el rabillo del ojo que era él quien estaba allí, y pensé ¡trágame tierra! pero luego cuando la mujer de la ventanilla me dijo que tenia que esperar, pensé, ¿por qué tengo que actuar como si yo hubiera hecho algo malo? Deseé por un tiempo con tanta fe el momento en que él me diera una explicación a su actitud, que esto era el rebote de un sueño o de un deseo, asi que caminé hacia allá y le pregunté directamente "¿por qué no me dijiste antes?" Y él antes de decir nada dijo un humilde: ¡Disculpame! Me desarmó, y no pude menos que disculparlo automáticamente-debe ser como su señora le perdonó a su vez la infidelidad.
Luego me senté un rato a conversar algunas palabras con él, antes de tomar el bus, y fue un alivio enorme saber que estaba vivo que estaba bien, y que yo podía disculparlo, porque el sabía que el error habia sido suyo al no decirme.
Otro deseo que lancé a la vida, y me fue devuelto fue cuando me robaron mi laptop, terminó abruptamente la era de androide, y cambié mi estado de facebook indicando que me habían robado el notebook, pero que Dios me enviaría uno mejor. Y ¿qué pasó?
Aquí estoy un par de semanas más tarde, escribiendo desde un nuevo netbook de mi propiedad, que me llegó de regalo de parte del hermano mayor de mi papá. ¿Es o no un ángel él y mi tía? no tenian porqué molestarse, y sin embargo lo hicieron.
Los decretos, los deseos, los anhelos, funcionan de algun modo u otro. Hoy vi pruebas, quiero ahora ver mi decreto de conseguir los horarios avanzar... :)

1 comentario:

Xi dijo...

Qué bonita esta actualización. Me gustó harto y la esperaba con ansias.
Espero que mis deseos caminen hacia mi tbn!