lunes, 1 de octubre de 2012

Primer día de octubre, nuevos objetivos

Hola a todos, especialmente a Bee,
Desde el viernes - día de pago- estoy implementando el seguimiento de mis gastos. Es un tema que me tiene jodidamente alerta, porque suelo ser muy relajada con la plata que ocupo, y despreocupada con el tema. Pero mi intención es ahorrar. Entonces tengo que generar una conciencia de la utilización de recursos que me permita prever gastos, y organizar finanzas.
Este mes doblé el primer monto de ahorro, y veremos si llego a fin de mes con el restante. Claro que he disminuido mi avidez por leer, no tanto porque no ame los libros igual que siempre, sino porque he optado por lecturas que me son más ajenas, y por lo tanto me demoran más. Además, mi abuela - a quien visité el fin de semana- me envió a casa con un buen par de libros, y por último, implementaré la vía del intercambio y la venta de los libros para el presupuesto libros. Por lo tanto ése ítem de gasto pretendo disminuirlo.
Por otra parte, el real interés por perder algunos kilos, me tiene bastante entusiasmada con la idea de disminuir el consumo en cafeterías camino a casa. Con eso bajan gastos y calorías. Gran iniciativa. Ojo, esto no significa que desaparezcan de mis planes por completo, sino simplemente ir menos veces a la semana y al mes a comer fuera.
También ocuparé el sistema de sobres para ordenarme. Casi todos los gastos fijos mensuales o bimensuales, los iré guardando en sobres con nombre de destino, para reservar ese dinero a esos fines. De modo de poder usar la plata efectivamente como quiero y no como me veo obligada a hacer, sobretodo a fin de mes cuando se han agotado los recursos: si está planeado se puede lograr.
Bueno, lo que me tiene realmente alerta es la implementación de un método que leí en internet para llevar cuenta de los gastos diarios. Entonces guardo las boletas de lo que compro, y al llegar a casa en la noche, o al día siguiente, ingreso los gastos, con una breve nota de lo que son, en una tabla de excel con la fórmula que permite ir restando automáticamente el dinero que se ha gastado. Y además ir sumando diariamente los gastos fijos y los otros gastos en los que incurro a diario. Luego puedo deshacerme de las boletas... tampoco se trata de juntarlas compulsivamente.
Por qué andar alerta, porque hay gastos que no van con boleta. Las propinas por ejemplo, o un taxi para acercar al trabajo, si no pido el ticket no tengo idea de cuánto gasto en eso. Así pues, trataré de levantarme más temprano para poder evitar los taxis extra, y respetar la mayor cantidad de instancias en las que puedo gastar y en las que no.
Es un desafío que pretendo llevar en el largo plazo. Me interesa viajar, y eso no es regalado, se consigue con esfuerzo. Me interesa eventualmente comprar un departamento o casa chiquita donde vivir, eso tampoco sale gratis, y por último, debo prever tiempos de vacas flacas, y eso simplemente debe ser controlado mediante un ahorro lo más consciente posible.
 
Hay otro tema que me inquieta.
Mi relación con la hermana con la que vivo es inconstante. Pasa por buenos momentos, y otros momentos que surgen intempestivamente de mucha violencia verbal, dolor y acritud. Siento que mis crisis las vivió con lupa, que la afectaron más de lo que me afectaron a mi, al menos en lo que el largo plazo se refiere, que momentos en los que estuve bien, para ella estuve mal, que en su memoria hice cosas que no hice, y eso me desconcierta. Ayer me acusó de intentar aprovechar su extinta amistad con una persona para mi beneficio personal, y no me parece que en ningún momento esa fuera mi intención.
De hecho, con respecto a esta persona, aún no entiendo por qué se distanció, y aunque comprendo el origen de la diferencia, no entiendo cómo cala tan hondo su corazón una desaveniencia tan simple y banal. Al parecer a mi hermana la cazan los fantasmas de sus hombres, los de sus amigas, y los que pertenecen a su historia como los que pasan por su lado sin marcar huella. En este caso un altercado por un hombre arrasó con la amistad de dos mujeres (amistad de más de veinte años).
 
Eso no cabe en mi forma de pensar, y en mi código valórico.
 
No entiendo por qué yo soy capaz de pedir disculpas, o de perdonar y para ella eso tiene poco o nada de valor si no viene de si misma. Sí, reconozco que he perdido amistades, me he alejado de otras, y bueno, son procesos de vida. Lo que no entiendo es que algo sin importancia mate la amistad...
Le comenté que quiero organizar una reunión en la casa con esta persona incluida, e invitar amigos a cocinar y compartir. De modo de fomentar las reuniones interpersonales reales, por otra parte estoy cansada de tener solo amistades por internet, ¡es agotador! me faltan besos y abrazos fraternales, pero bien, ella impuso su necesidad de estar ausente si asistía esta mujer, y por último fue violenta y descalificadora verbalmente, terminando toda discusión lléndose de la cocina con un taxativo "Háblalo con mamá y que ella te diga". ¿En qué mundo vive que cree que a los treinta y tantos años va a pesar más lo que pueda decir mi mamá desde el sur, que lo que yo piense por mi misma respecto de un tema puntual?
El primo -que fue testigo de toda la conversación-discusión- estaba atacadísimo, según él somos unas graves y discutimos demasiado por cosas sin importancia, en mi opinión tiene razón, pero me asusta saberme arrastrada a esas desaveniencias que no provienen de mi.
Si yo sé que ella no quiere participar de ninguna invitación que incluya a esta persona, simplemente no la incluyo, pero este show mediático interno que me lanza es una exageración patética y enfermiza que me habla de un estado emocional descontrolado.  Con decir "conmigo no cuentes" basta y sobra. A buen entendedor pocas palabras.
Por último, no entiendo por qué sería yo una persona interesada si aprovecho una oferta amable de otra. En una relación de ganancia-ganancia.
Veo mi proyección de vida a largo plazo no condicionada a situaciones difíciles de prever: o sea, no condicionada a encontrar marido, tener hijos con un hombre que no conozco todavía, o ganarme el kino, y siendo realistas (es lo que hablabamos con esta amiga): a esta edad uno debe madurar y promover la amistad con personas con intereses parecidos y claro, también con diferencias, aunque sobrellevables. Yo también me neurotizo porque no consigo novio, y no tengo hijos y mi reloj biológico avanza... Pero mi vida no puede girar en torno a eso, y generar instancias donde pensar en otras cosas, o por último a través de las cuales conocer personas que me presenten novio (para zanjar el tema de una vez) es un enfoque tanto más positivo de ver el mismo tema. Tener amigos con los cuales juntarse a cocinar y comer, a correr o practicar deportes o hobbies, prestarse libros, compartir recetas, aprender una manualidad o ir de viaje, eso es lo que cuenta a la larga... Por que sino, ¿quién nos recogerá cuando estemos deprimidos, tristes o desválidos y huérfanos?
Y una rencilla estúpida, por un pelotudo liviano de sangre que quiere acaparar la atención de la mayor cantidad de mujeres posible, pues bueno, ¡eso no puede impedirme ver lo realmente importante!
Todavía estoy pensando en mi Mercedes y en mis sueños de amor fallido, claro, soy una soñadora, pero si quiero disfrutar, gozar, aprovechar la vida, entonces tengo que concentrarme y organizarme para vivir antes que soñar, y para concretar esos sueños, en lugar de dejarlos en tinterilla para siempre.
Cariños lectores, y todo mi ánimo a la optimista poniendo un pie fuera del clóset,
 
La que canta en el camino al trabajo, la parada de buses, la mente y el súper,
ABCD

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