sábado, 11 de abril de 2009

La Búsqueda

En noviembre del año pasado, quedé cesante. Fue algo un poco premeditado -estaba en un trabajo temporal, y mis esfuerzos por mantenerme en el empleo no fueron magnánimos... Sin embargo no era lo ideal.
Económicamente, no quedé tan mal parada. Tenía -y aun me quedan, gracias a Dios- ahorros, y por último era una oportunidad de descansar. Por distintas razones, decidí descansar durante el verano, y aun cuando me llamaron a un par de entrevistas laborales, y fui a una en particular, no tomé ningún empleo. Ahora, ya casi seis meses después estoy empezando a preocuparme de encontrar algo en serio. Es un poco enervante depender del resto para vivir, ¿no?
Cada par de días, me interno en los buscadores de internet más conocidos, revisando avisos, y postulando a ofertas. Los domingo compro el diario, y lo leo calmadamente, esperando encontrar algo que no sólo me parezca atractivo, sino también de donde me elijan al menos para una entrevista.
Sin embargo, pasa el tiempo y es poco lo que sucede.
Por otra parte creo en la necesidad de establecer una relación justa y equilibrada con el trabajo y el dinero. Me repito constantemente, que no son lo más importante en la vida, y que estando saludable y teniendo vida, ya es un inicio, una base importante para estar feliz.
Pero no es menor andar desocupado por la vida. No implica solo no recibir un cheque a fin de mes, sino que obliga a buscar excusas para levantarse en las mañanas y ser optimista.
Además, quita las posibilidades de tener una buena respuesta en muchas ocasiones sociales... el otro día me encontré con una amiga de antaño y vino la consabida pregunta de ¿qué estás haciendo? con mi respuesta clásica buscando empleo, y la frase empática más detestada de todas "está difícil para los periodistas estos días".
No sólo soy periodista, por si acaso, también sé hacer otras cosas... pero no es eso lo que estoy detallando acá.
En este ejercicio de escritura, que tampoco sé si pueda pretender que sea leído por alguien, pretendo rescatar lo poco de periodista que me queda. En un reporteo personal y poco optimista de lo que significa andar por la vida buscando empleo.
Me pregunto a menudo, como sería en otras épocas en que el sistema imperante permitía vivir de otras entradas, del cultivo de la tierra, de la combinación de agricultura -por decir un uso de la tierra- y los sistemas de cambio... Me pregunto si existirá la posibilidad en un universo paralelo de volver a algo de eso. Qué fantasiosa, me dirá alguien, sin embargo, no puedo dejar la idea ir del todo, porque no imagino la Creación del mundo con el objetivo de insertarnos en circuitos de producción material, sino como algo mucho más sabio y elevado que eso. Y por otra parte, es evidente que necesito vivir en este sistema económico, pertenecer a un grupo sustentable, y alimentarme, vestirme, y resguardarme como socialmente aceptamos.
Denso el tema.
Espero encontrar trabajo, y tener otras fuentes de inspiración más entretenidas.
Saludos.

2 comentarios:

Edge dijo...

Suerte en la búsqueda.

Sin un trabajo que nos haga feliz, es mejor seguir buscando.

SalU2
T.

Xi dijo...

Sabes Andrea?, estoy llegando a la conclusión de que ésto que te ocurre a ti y también me ocurre a mi, tiene mucho que ver con aquello tan inmaterial llamado vocación. Vocación que implica tantos otros conceptos abstractos, como los dones, las virtudes, las misiones en la vida.
Tal vez sólo se trata de asumirse como lo que uno es y caminar la senda correcta. Claramente hay que ayudar a nacer a ese bebé tan trabajoso que es esto de tener un escritor metido entre los intestinos. No sé si baste (seguramente no y ésto no pase de ser un delirio romántico), pero mientras no nazca formalmente, es muy posible que tú, que yo y que tantos otros, andemos por ahí con la vocación haciendo bulto en la mochila, caminando caminos que no son nuestros.