sábado, 12 de febrero de 2011

Viviendo sin azucar

Para mi el azúcar era un refugio, una salidita de madre que me cobijaba en la pena, que me fijaba el momento de alegría en la mente, una caricia cuando no había un par.
Hoy el azúcar es un conflicto. Porque si voy sola y nadie me controla puedo comer azúcar-con culpa, pero puedo. Pero si voy acompañada no puedo. Sobretodo de mi familia que sabe lo de la diabetes 2. Atrás quedaron los años en que era resistente a la insulina, y podía jugar con el ejercicio -la dieta- y el peso. Ahora la cosa es en serio, tengo que tomar remedios para eso, y en mi familia nadie comprende que se puede salir de la dieta un poquito de vez en cuando siempre y cuando no se haga con saña todos los días. Mi hermana mayor incluso promueve que deje el pan, pero tampoco es algo que la nutricionista halla propuesto ... o sea sobre el hecho de que tengo que comer más saludable, más fibra, menos carbohidratos, etc, ¿dejar el pan cien por ciento para comer pan de fibra? no, absolutamente no. No iré hacia el suicidio del sabor a sabiendas. No tengo porqué perder todas las batallas. Ya he perdido más de cinco kilos desde que inicié el tratamiento con la espironolactona, y la metformina, creo que puedo vivir con menos arroz, papas y fideos, como 98% menos de torta que antes, lo mínimo es pedir un respeto por favor, si me voy a comer una cucharada de dulce ¡déjenme en paz!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu post huele a enojo... y debe ser realmente desesperante que todos anden pendientes de tu dieta, de que comiste y que no... ánimo! de ahora en adelante con esto a cuestas tendrás a todos pendientes, y lo sé, porque así ando yo con mi padre, por el mismo motivo... pero él tiene 64 años, y el año pasado le diagnosticaron diabetes... y tú?? imagino que debes tener menos de la mitad de su edad...
Mi padre dejó el azúcar (reemplazo con sacarinas y demases) y dejó los carbohidratos (claro que él tenía un sobrepeso exagerado), per ha bajado más de 20 kilos, y recién ahora está empezando a darse unos gustos, de vez en cuando, un trozo pequeño de torta, un trozo de lasagna... pero todo fue su voluntad, y hoy no se está inyectando ni tomando remedios... fueron como 4 o 6 meses de dieta estricta, pero valió la pena.
Piénsalo...
Y la idea es que si vas a comer algo rico, porque de vez en cuando te puedes salir de la dieta... hazlo sin culpa, sin exageración, sino tampoco lo disfrutas, y no vale la pena...
es mi opinión.

había pasado un par de veces por acá... pero este post me llamó la atención... porque me toca de cerca

Animo.

ABCD dijo...

tengo exactamente la mitad de su edad. Gracias por tu comentario :)

La Capitana dijo...

No sabes cómo te comprendo Andre. Tal vez ya te enteraste de que tengo la enfermedad de crohn y estoy aprendiendo a vivir diferente la manera en que me alimento.
Dale que con fuerza de voluntad todo se puede.
Un abrazo!